La Ley SAC en el sector financiero: entender el matiz que lo cambia todo

La entrada en vigor de la nueva Ley de Servicios de Atención a la Clientela (Ley SAC) ha abierto un nuevo escenario en la relación entre empresas y clientes. Sin embargo, en el sector financiero, su impacto no puede interpretarse de la misma manera que en otros sectores.

Y ahí es donde empiezan muchas de las confusiones.

Mientras que en otros ámbitos la Ley SAC actúa como norma principal, en financiero su papel es distinto. Más técnico, más condicionado y, sobre todo, más dependiente del marco regulatorio previo. Por eso, la clave no está tanto en lo que dice la ley, sino en cómo debe leerse dentro de este sector.

Una ley que no sustituye, sino que complementa

El primer punto que conviene aclarar es que la Ley SAC no es la norma principal en el sector financiero. Su papel es supletorio.

Esto significa que la normativa específica del sector (la que regula la transparencia, la protección del cliente o el funcionamiento de los servicios de reclamaciones) sigue siendo prioritaria. La propia ley lo deja claro en su artículo 2, donde define su ámbito de aplicación y establece que la normativa sectorial prevalece sobre el régimen general .

En términos prácticos, esto implica que la Ley SAC solo entra en juego cuando la normativa financiera no cubre un determinado aspecto. No sustituye lo existente, sino que lo completa.

Este matiz es fundamental, porque cambia completamente la forma de abordar su aplicación. No se trata de “implantar la Ley SAC”, sino de entender cómo encaja dentro de un modelo que ya estaba regulado y que, además, es especialmente exigente.

Un impacto más profundo de lo que parece

Aunque su carácter sea supletorio, el impacto de la ley en el sector financiero es significativo. Y lo es porque no se limita a complementar, sino que también modifica el marco existente.

En concreto, la Ley SAC introduce cambios en la Ley 44/2002, reforzando los requisitos de los servicios de atención a la clientela. Esto se traduce en una mayor exigencia en aspectos como la accesibilidad, la calidad del servicio o la atención personalizada.

Por ejemplo, se refuerza la obligación de que la atención sea:

  • accesible para todos los perfiles de cliente
  • prestada por personas cuando el cliente lo requiera
  • adaptada a colectivos vulnerables

No estamos ante un cambio de modelo, pero sí ante un aumento claro del nivel de exigencia.

Las exclusiones: entender lo que no aplica

Uno de los puntos más relevantes —y también más mal interpretados— es el de los artículos que no aplican al sector financiero.

La ley excluye expresamente algunos de ellos, como el artículo 13.8 y los artículos 18, 19, 21, 22 y 23 . Pero más allá de la enumeración, lo importante es entender qué regulan esos artículos y por qué quedan fuera.

El artículo 22, por ejemplo, establece la obligación de realizar una auditoría externa anual del sistema de calidad del servicio de atención al cliente. Esta exigencia es clave en otros sectores, pero en financiero no aplica porque ese control ya existe a través de los supervisores sectoriales y los sistemas internos de cumplimiento.

Algo similar ocurre con el artículo 21, que regula los sistemas de evaluación de la calidad del servicio, o con el artículo 18, que obliga a implantar sistemas de medición de la satisfacción del cliente. En el sector financiero, estos mecanismos ya forman parte del modelo operativo y regulatorio.

Por su parte, el artículo 19 plantea la colaboración con asociaciones de consumidores, mientras que el artículo 23 define el régimen sancionador general. Ambos quedan excluidos porque el sector financiero ya dispone de su propio sistema de supervisión y sanción, gestionado por organismos como el Banco de España o la CNMV.

Incluso el artículo 13.8, que regula la suspensión de servicios cuando una reclamación pasa a instancias externas, queda fuera porque estos procesos ya están definidos de forma específica en la normativa financiera.

La conclusión es clara: no es que estos aspectos desaparezcan, es que ya están cubiertos por otro marco. Y ese marco sigue siendo el principal.

Lo que sí aplica… con una lectura adaptada

Frente a estas exclusiones, hay otros artículos que sí siguen siendo aplicables, aunque siempre condicionados por la normativa sectorial.

Es el caso del artículo 4, que establece los principios generales del servicio de atención a la clientela, definiendo que debe ser gratuito, accesible, inclusivo y eficaz. También el artículo 13 (en sus apartados aplicables), que exige que las reclamaciones se resuelvan de forma motivada, clara y completa, dando respuesta a todas las cuestiones planteadas por el cliente.

Estos artículos refuerzan el modelo, pero no lo sustituyen. En financiero, deben interpretarse siempre bajo el principio de especialidad: si hay conflicto con la normativa sectorial, prevalece esta última.

Un modelo que ya era sólido… y ahora se exige más

El sector financiero no parte de cero. Desde hace años, opera con un modelo estructurado de atención a la clientela que combina distintos niveles.

Existe un primer nivel de atención, más operativo y vinculado a oficinas o canales comerciales. Un segundo nivel, formado por los servicios de atención a la clientela, que gestionan reclamaciones de forma formal. Y un tercer nivel, representado por los supervisores sectoriales.

La Ley SAC no altera esta estructura. Lo que hace es reforzarla, introduciendo mayor rigor en la calidad de la atención, en la trazabilidad de las reclamaciones y en la protección del cliente, especialmente en situaciones de vulnerabilidad.

Más que cumplimiento, coherencia operativa

El impacto real de la ley no está en la teoría, sino en la operativa.

Los contact centers del sector financiero van a tener que evolucionar hacia modelos más coherentes, donde la calidad no se mida solo en términos de SLA o procesos, sino en la consistencia de la experiencia. Donde la personalización deje de ser un valor añadido y pase a ser una exigencia estructural. Y donde los distintos canales y niveles de atención funcionen de forma integrada.

El reto no es añadir más capas, sino hacer que todo encaje mejor.

La clave está en cómo se interpreta

En este contexto, el mayor riesgo no es el incumplimiento, sino la mala interpretación.

Aplicar la Ley SAC como si fuera una norma general puede llevar a duplicidades, ineficiencias o incluso conflictos con la normativa sectorial. En cambio, entender su carácter supletorio permite integrarla de forma lógica dentro del modelo existente.

Una oportunidad para elevar el nivel

Más allá de la obligación normativa, la Ley SAC representa una oportunidad para dar un paso más en la profesionalización de la atención al cliente en el sector financiero.

No se trata solo de cumplir, sino de hacerlo con criterio.

En MST trabajamos precisamente en ese punto, ayudando a transformar la normativa en modelos operativos sólidos, eficientes y alineados con la realidad del cliente.

Porque en este nuevo escenario, la diferencia no la marcará quien conozca la ley.

La marcará quien sepa interpretarla… y aplicarla con sentido.

www.mstholding.com

Nueva Ley de Atención a la Clientela: cómo adaptarse sin perder eficiencia operativa

Claves para cumplir la normativa mejorando tiempos, experiencia y control de costes en el modelo de atención

La nueva Ley de Atención a la Clientela supone un cambio relevante en la forma en que las empresas deben gestionar su relación con los clientes. Ya no se trata únicamente de ofrecer un canal de atención, sino de garantizar que ese servicio sea accesible, ágil, trazable y medible.

En este contexto, muchas organizaciones ya están trabajando en su adaptación. Sin embargo, el verdadero desafío no está en entender la normativa, sino en aplicarla sin generar tensiones operativas ni incrementos innecesarios de costes.

¿A quién aplica esta nueva normativa? Industrias afectadas por la nueva Ley de Atención a la Clientela

La nueva normativa impacta de forma amplia en el tejido empresarial. Afecta tanto a entidades públicas como privadas que prestan servicios considerados esenciales para la ciudadanía, independientemente de su dimensión, así como a grandes compañías que operan en el ámbito del consumo en España.

En este último caso, la ley se dirige a organizaciones con una estructura significativa, es decir, aquellas que superan los 250 empleados y alcanzan determinados volúmenes económicos, ya sea en facturación anual o en balance.

Es importante entender que esta ley no sustituye a la regulación existente. Su aplicación es complementaria, lo que significa que convive con la normativa general de protección al consumidor y con las regulaciones específicas de cada sector. Esto es especialmente relevante en industrias como la banca o las telecomunicaciones, donde ya existen marcos regulatorios propios que siguen teniendo prioridad.

¿Qué se considera un servicio de interés general?

Dentro del alcance de la ley se incluyen aquellos servicios que tienen un impacto directo en la vida cotidiana de los ciudadanos y cuya continuidad y calidad resultan esenciales.

Entre ellos se encuentran los servicios de suministro y distribución de energía y agua, así como los distintos modelos de transporte, tanto aéreo como ferroviario, marítimo o por carretera. También forman parte de este grupo los servicios postales y el ámbito de las telecomunicaciones, aunque en este último caso se mantiene la primacía de su normativa sectorial específica.

El sector financiero también está incluido dentro del ámbito de aplicación, si bien la ley actúa de forma complementaria a la regulación propia del sistema financiero.

Por otro lado, las Administraciones Públicas también se ven afectadas por esta normativa desde una doble perspectiva. Por un lado, cuando actúan como proveedoras de servicios en una relación de consumo, y por otro, como responsables de velar por la protección de los derechos de los consumidores.

Qué cambia realmente en la atención al cliente. Requisitos de la nueva ley

La Ley de Atención a la Clientela incorpora un conjunto de medidas concretas orientadas a mejorar la eficiencia, accesibilidad y personalización de los servicios de atención. Estos requisitos se suman a los ya existentes en la normativa de protección al consumidor, elevando el nivel de exigencia para las empresas.

Entre los aspectos más relevantes, destaca la obligación de garantizar siempre la posibilidad de atención personalizada. Es decir, los sistemas automatizados no pueden ser la única vía de contacto. Además, se fija un objetivo claro en términos de servicio: al menos el 95% de las solicitudes de atención personalizada deberán resolverse en un tiempo medio inferior a 3 minutos.

En cuanto a los canales, las empresas deberán ofrecer una atención multicanal completa. Esto implica disponer, además del canal de contratación, de atención telefónica, postal y al menos un canal electrónico que permita al cliente interactuar de forma ágil.

La normativa también introduce la obligación de atender en las lenguas oficiales correspondientes en cada comunidad autónoma, reforzando así la accesibilidad del servicio.

Otro punto clave es la trazabilidad de las gestiones. Cada consulta, queja, reclamación o incidencia deberá contar con un identificador que permita al cliente hacer seguimiento del estado de su solicitud de forma clara y en cualquier momento.

Respecto a la disponibilidad, la ley establece diferencias según el tipo de servicio. En el caso de servicios de interés general, la atención deberá estar operativa las 24 horas del día durante todo el año. En el resto de los casos, el servicio deberá adaptarse al horario comercial, salvo que la contratación esté disponible sin limitación horaria, en cuyo caso la atención también deberá estarlo.

Además, se refuerza la necesidad de garantizar una atención accesible e inclusiva, incluyendo medidas específicas de apoyo para personas en situación de vulnerabilidad, como mayores o personas con discapacidad.

La ley también exige la implantación de sistemas de medición de la satisfacción del cliente, así como mecanismos de control y evaluación de la calidad del servicio, que podrán incluir auditorías externas.

Por otro lado, se introducen limitaciones en el uso comercial de los canales de atención. Las interacciones derivadas de consultas, incidencias o reclamaciones no podrán utilizarse para ofrecer productos o servicios, salvo que el cliente haya dado su consentimiento explícito. Asimismo, se deberá diferenciar claramente entre los servicios de atención y otras actividades comerciales.

En relación con los tiempos de resolución, la normativa fija plazos concretos que las empresas deberán cumplir. Con carácter general, las solicitudes deberán resolverse en un máximo de 15 días hábiles. Este plazo se reduce a 5 días hábiles en el caso de reclamaciones relacionadas con facturación o cobros. En situaciones de incidencias masivas, se exige una respuesta en un plazo máximo de 2 horas, al menos en términos de comunicación al cliente sobre la situación.

Un nivel de exigencia que obliga a revisar el modelo

Este conjunto de medidas supone un salto significativo en el nivel de exigencia operativa. No se trata únicamente de cumplir requisitos de forma puntual, sino de garantizar que todo el modelo de atención sea capaz de responder con agilidad, consistencia y control.

Para muchas organizaciones, esto implica abordar una transformación real. No hacerlo a tiempo no solo puede conllevar sanciones económicas, sino también un impacto directo en la reputación y en la experiencia de cliente.

La clave está en adaptar el modelo de forma estructural, no incremental. Porque en este nuevo contexto, cumplir no es suficiente: hay que hacerlo de forma eficiente.

Dónde suelen estar las ineficiencias

Desde la experiencia de MST HOLDING, estas ineficiencias suelen tener un origen estructural. En muchos casos, la tipificación de las gestiones no permite priorizar correctamente, lo que dificulta enrutar los casos desde el inicio. A esto se suman circuitos internos con demasiadas derivaciones, que alargan los tiempos y aumentan la carga operativa.

Además, es frecuente encontrar una falta de visibilidad real sobre el coste de cada interacción o tipología, lo que impide tomar decisiones informadas sobre dónde optimizar.

Adaptarse sin aumentar costes: el verdadero enfoque

Frente a este escenario, la adaptación a la ley no debería basarse en añadir más recursos, sino en revisar el modelo operativo en profundidad.

Esto implica repensar cómo se clasifican las interacciones, cómo se asignan los casos y cómo se gestionan los flujos internos. El objetivo no es hacer más, sino hacerlo mejor: reducir retrabajos, simplificar procesos y mejorar la capacidad de resolución desde el primer contacto.

Cuando se aborda desde esta perspectiva, es posible cumplir con la normativa mejorando al mismo tiempo la eficiencia.

El papel de la tecnología y el modelo híbrido

La tecnología tiene un papel clave en este proceso, especialmente en lo que respecta a la automatización de tareas y la mejora de la trazabilidad. Sin embargo, el nuevo marco regulatorio deja claro que la atención no puede apoyarse únicamente en sistemas automáticos.

Por eso, el modelo más eficaz es el que combina automatización inteligente con intervención humana especializada. La tecnología ayuda a ordenar, clasificar y agilizar, mientras que las personas aportan capacidad de resolución y calidad en la interacción.

Una oportunidad más allá de la normativa

Aunque muchas empresas están abordando este cambio desde una perspectiva de cumplimiento, lo cierto es que la Ley de Atención a la Clientela abre una oportunidad clara para transformar el modelo de atención.

Las organizaciones que están aprovechando este momento para rediseñar sus procesos están consiguiendo no solo adaptarse, sino mejorar su eficiencia, reducir costes y ofrecer una mejor experiencia al cliente.

¿Cómo puede ayudarte MST HOLDING?

Adaptarse a la Ley de Atención a la Clientela no es solo una cuestión de cumplimiento normativo. Es, sobre todo, un reto de modelo operativo.

En MST HOLDING acompañamos a las organizaciones en este proceso desde una perspectiva integral, combinando conocimiento operativo, tecnología y visión de negocio. Nuestro enfoque no se basa en añadir más recursos, sino en rediseñar la forma en que se gestionan las interacciones para ganar eficiencia.

Trabajamos sobre los puntos que realmente impactan en los resultados: revisamos la tipificación para mejorar la priorización, optimizamos los circuitos de gestión para reducir derivaciones y retrabajos, y aportamos visibilidad sobre el coste real de cada tipología de gestión. Esto permite no solo cumplir con los nuevos requisitos, sino hacerlo con mayor control y sostenibilidad.

Además, ayudamos a integrar tecnología y automatización de forma práctica, asegurando un modelo equilibrado donde la eficiencia operativa convive con una atención personalizada de calidad, tal y como exige la normativa.

El resultado es un modelo de atención más ágil, más trazable y más eficiente, preparado para cumplir los SLA sin tensionar la estructura ni incrementar costes innecesarios.

Porque adaptarse a la ley es obligatorio.
Pero hacerlo bien es lo que marca la diferencia.

www.mstholding.com

MST participa en la Mesa de Trabajo del Comité de Normalización en UNE para la futura Norma de la Ley SAC

La aprobación de la nueva Ley de Servicio de Atención a la Clientela (SAC) está marcando un punto de inflexión en la forma en que las organizaciones gestionan la relación con sus clientes. Más allá del cumplimiento normativo, esta ley introduce un nuevo marco que impulsa la profesionalización del servicio, la transparencia operativa y la necesidad de medir la calidad de forma objetiva.

En este contexto, desde MST hemos reforzado nuestro compromiso con la mejora continua participando activamente en los espacios donde se están definiendo estos nuevos estándares. Por ello, formamos parte de la Mesa de Trabajo del Comité de Normalización en UNE (Asociación Española de Normalización), impulsado junto a la AEERC (Asociación Española de Expertos en la Relación con Clientes), que será responsable de desarrollar la norma que permitirá auditar el cumplimiento de la Ley SAC.

Este grupo de trabajo reúne a algunas de las principales compañías del sector, con el objetivo de establecer un marco común que aporte coherencia, rigor y aplicabilidad real a la regulación. No se trata únicamente de definir requisitos teóricos, sino de construir una norma que pueda implantarse de forma efectiva en las operaciones diarias de atención al cliente.

El comité tiene una responsabilidad clave en este proceso: traducir los principios de la ley en criterios operativos claros, medibles y auditables. Para ello, se está trabajando en tres grandes ámbitos que serán determinantes en los próximos años.

En primer lugar, la definición de los criterios y requisitos técnicos exigibles a las organizaciones. Esto implica establecer qué condiciones deben cumplir los servicios de atención al cliente en términos de estructura, capacidades, procesos y tecnología. No todas las compañías parten del mismo nivel de madurez, por lo que la norma deberá ser lo suficientemente exigente para elevar el estándar del sector, pero también lo suficientemente realista para permitir su adopción progresiva.

En segundo lugar, el diseño de los sistemas de evaluación del servicio al cliente. Uno de los grandes retos históricos del sector ha sido la falta de modelos homogéneos para medir la calidad. La nueva norma pretende avanzar hacia esquemas de evaluación más estructurados, que combinen indicadores operativos, métricas de experiencia de cliente y mecanismos de control interno. Esto permitirá pasar de evaluaciones subjetivas o puntuales a sistemas continuos y comparables.

Por último, el comité está definiendo qué aspectos serán objeto de auditoría y bajo qué métricas se evaluarán. Este punto es especialmente relevante, ya que introduce un componente de verificación externa que obligará a las organizaciones a demostrar, de forma objetiva, el nivel de calidad de sus servicios. La auditoría dejará de centrarse únicamente en el cumplimiento formal para incorporar elementos como la eficiencia operativa, la trazabilidad de los procesos o la consistencia en la experiencia del cliente.

La nueva norma representa una oportunidad para abordar estas ineficiencias desde una perspectiva estructural. No se trata solo de cumplir con un SLA o de incorporar nuevos canales de atención, sino de rediseñar el modelo para que sea sostenible, medible y alineado con las expectativas del cliente.

Además, participar en este proceso nos permite anticiparnos a los nuevos marcos regulatorios y preparar a nuestros clientes para su adopción. En un entorno donde la regulación avanza rápidamente, la capacidad de anticipación se convierte en un factor diferencial. No basta con reaccionar cuando la norma entra en vigor; es necesario entender hacia dónde evoluciona el modelo y adaptar las operaciones con antelación.

Otro de los aspectos clave que introduce este nuevo escenario es la importancia de la calidad certificable. Las organizaciones ya no solo deberán ofrecer un buen servicio, sino ser capaces de demostrarlo mediante métricas, auditorías y estándares reconocidos. Esto supone un cambio significativo en la forma de gestionar la calidad, que pasa de ser un elemento interno a convertirse en un factor de confianza para clientes, reguladores y mercado.

En este sentido, la construcción de estándares comunes contribuirá también a generar mayor transparencia en el sector. Disponer de criterios homogéneos permitirá comparar modelos, identificar mejores prácticas y elevar el nivel general de los servicios de atención al cliente.

Desde MST, entendemos que este es el camino hacia un modelo más maduro y sostenible. Un modelo en el que la experiencia de cliente no dependa de iniciativas puntuales, sino de estructuras sólidas, procesos bien definidos y una gestión basada en datos.

Seguimos trabajando para que la regulación no sea solo una obligación, sino una palanca de transformación. Una oportunidad para impulsar la profesionalización del sector, mejorar la eficiencia operativa y garantizar una experiencia de cliente consistente, medible y alineada con las mejores prácticas.

www.mstholding.com

La banca ya no debate si adoptar Inteligencia Artificial

El verdadero reto es hacerlo bien y con el partner adecuado

Durante años, la transformación digital en banca se abordó como un proyecto. Un plan con principio y fin. Un conjunto de hitos tecnológicos que permitían modernizar sistemas, optimizar procesos y ganar eficiencia durante un tiempo razonable. Hoy, esa lógica ha quedado atrás.

La banca actual vive en un estado de transformación permanente. La presión regulatoria, la exigencia del cliente, la competencia de nuevos actores y la necesidad de mantener márgenes obligan a las entidades financieras a revisar continuamente su forma de operar. En este contexto, la Inteligencia Artificial ha dejado de ser una promesa para convertirse en una condición necesaria para competir.

Sin embargo, adoptar IA no es suficiente. De hecho, hacerlo sin criterio puede generar más problemas que soluciones. La verdadera diferencia ya no está en quién incorpora IA antes, sino en quién lo hace mejor, con una visión realista, responsable y acompañada del conocimiento adecuado.

De la fascinación tecnológica a la toma de decisiones responsables

En los últimos años, la IA se ha convertido en protagonista de discursos, presentaciones y planes estratégicos. Modelos predictivos, automatización, asistentes inteligentes, analítica avanzada. Todo parece imprescindible. Pero cuando se baja al terreno operativo, la realidad es más exigente.

La IA no genera valor por sí sola. Lo hace cuando se aplica sobre procesos reales, con datos fiables, dentro de entornos regulados y respetando la lógica del negocio bancario. Muchas iniciativas fracasan no por falta de tecnología, sino por desconocimiento del contexto en el que se despliegan.

La banca no necesita soluciones genéricas ni plataformas diseñadas para “cualquier sector”. Necesita un partner especializado en banca, con tecnología propia y sin dependencia de terceros, capaz de entender la complejidad operativa, regulatoria y comercial de una entidad financiera y traducir la IA en resultados tangibles y sostenibles.

La presión regulatoria y operativa como punto de partida real

Si hay algo que comparten hoy todas las entidades financieras, independientemente de su tamaño o modelo de negocio, es una sensación constante de presión. Presión regulatoria, presión operativa y presión por mantener niveles de servicio cada vez más exigentes con estructuras que no siempre crecen al mismo ritmo.

La banca no opera en un entorno flexible. Opera en un marco supervisado, auditado y altamente regulado, donde cada proceso tiene implicaciones legales, reputacionales y económicas. Y, paradójicamente, muchos de esos procesos críticos siguen dependiendo en gran medida de tareas manuales, validaciones humanas y flujos poco optimizados.

Es en este contexto donde la Inteligencia Artificial empieza a jugar un papel clave, pero también donde surgen muchas dudas razonables por parte de los compradores de servicios. Porque no toda IA es válida para banca, ni toda automatización aporta seguridad.

Desde la experiencia de trabajar de forma continuada con entidades financieras, se observa que los mayores cuellos de botella no suelen estar en los grandes sistemas core, sino en el back office y en los procesos transversales que conectan áreas, personas y decisiones. Bastanteos que se alargan más de lo previsto, reclamaciones que se acumulan sin una priorización clara, alertas de fraude poco cualificadas que saturan equipos o expedientes hipotecarios que se retrasan por falta de información estructurada.

Estas ineficiencias no solo impactan en costes. Afectan a la percepción del cliente, a la carga de trabajo de los equipos y al riesgo operativo. Y es aquí donde aparece uno de los grandes miedos de las entidades: aplicar IA sin perder control.

Por eso, los compradores de servicios bancarios buscan hoy algo más que innovación. Buscan certeza. La seguridad de que las soluciones respetan los marcos regulatorios, se integran con los sistemas existentes y no generan dependencias innecesarias. Buscan partners que entiendan que, en banca, la automatización no puede ser opaca ni incontrolable.

La IA aplicada al entorno financiero debe ser explicable, trazable y gobernable. Debe permitir entender por qué se toma una decisión, cómo se prioriza un expediente o qué criterios se aplican en un análisis de riesgo. Y, sobre todo, debe adaptarse a las políticas internas de cada entidad, no al revés.

Business Banking Innovation: innovación nacida desde la práctica

Business Banking Innovation (BBI) surge precisamente de esta realidad. No como una unidad tecnológica al uso, sino como una vertical especializada diseñada para responder a los retos reales de la banca actual.

BBI se ha construido desde una comprensión profunda de la operativa bancaria cotidiana, fruto del trabajo continuado de un equipo que conoce de primera mano las dinámicas, exigencias y retos a los que se enfrentan hoy las entidades financieras. Esta visión está liderada por profesionales con una trayectoria previa en distintos puestos y responsabilidades dentro de la banca, lo que ha permitido diseñar soluciones alineadas con la realidad del sector, no desde la teoría, sino desde la experiencia práctica acumulada a lo largo de los años.

Esta forma de entender la innovación marca una diferencia clara. Las soluciones no se conciben desde un laboratorio tecnológico, sino desde el conocimiento de los procesos, los cuellos de botella y las prioridades reales de negocio.

Tecnología propia como ventaja estratégica

Uno de los pilares diferenciales de BBI es el uso de tecnología propia, desarrollada específicamente para el entorno bancario y sin dependencia de proveedores externos. Esta independencia no es un detalle técnico, sino una ventaja estratégica.

Permite adaptar cada solución a las políticas internas de la entidad, integrar con sistemas legacy sin fricciones, evolucionar los modelos de IA sin lock-in tecnológico y mantener el control sobre los datos y los procesos. En un entorno donde la soberanía tecnológica y el cumplimiento normativo son cada vez más críticos, esta capacidad de adaptación es clave.

BBI no ofrece productos cerrados. Ofrece soluciones configurables, evolutivas y alineadas con la realidad de cada banco.

SwiftBankOps: eficiencia operativa con criterio bancario

Dentro del ecosistema BBI, SwiftBankOps representa una respuesta directa a uno de los grandes retos de la banca: la sobrecarga operativa. Durante años, muchos procesos administrativos han crecido en complejidad sin hacerlo en inteligencia, consumiendo recursos y desviando foco del negocio.

SwiftBankOps permite automatizar procesos bancarios de extremo a extremo, integrando tecnología, reglas de negocio e IA en una única capa operativa. El objetivo no es sustituir personas, sino liberar a los equipos para que se centren en tareas de mayor valor.

La plataforma cubre procesos clave como la apertura y cierre de cuentas, el control documental bancario y empresarial, la gestión de impagos, las transferencias internacionales y el comercio exterior, los procesos completos de testamentarías y la gestión hipotecaria con foco en la fidelización posterior del cliente y el cross selling asociado.

Todo ello manteniendo trazabilidad, control y alineación con las políticas internas de cada entidad.

Automatizar sin perder control

El valor de SwiftBankOps no está solo en lo que hace, sino en cómo lo hace. Su arquitectura modular permite escalar y personalizar cada proceso sin rigidez.

El uso de OCR avanzado permite digitalizar documentación y extraer información clave con precisión. Las reglas de negocio configurables permiten definir validaciones, flujos y excepciones según criterios internos. Y las alertas inteligentes anticipan incidencias y vencimientos, facilitando una gestión proactiva.

El resultado es una operativa más ágil, con menos errores, mayor control y una experiencia de cliente más coherente y predecible.

Servicios BBI: IA aplicada a problemas concretos

La evolución de BBI ha dado lugar a servicios especializados que responden a retos muy específicos del sector financiero.

BBI ClaimOptimizer transforma la gestión de reclamaciones mediante IA aplicada a la clasificación, priorización y resolución de casos, permitiendo reducir hasta un 80 % el tráfico de reclamaciones de forma sistemática, planificada y transparente.

BBI FraudShield aplica IA a la detección temprana de patrones de fraude y al análisis inteligente de alertas, reforzando la seguridad sin penalizar la experiencia del cliente ni la operativa diaria.

BBI SmartScore mejora la calidad de la información en los procesos de financiación, estructurando y paquetizando datos del cliente para actuar como primer filtro en préstamos personales, renting, automoción, hipotecas y tarjetas.

BBI Bastantia automatiza el bastanteo de poderes y documentación legal, eliminando uno de los grandes cuellos de botella del back office bancario.

Elegir el camino correcto en la adopción de IA

Ante la adopción de IA, muchas entidades se enfrentan a una decisión estratégica: desarrollar internamente, adquirir soluciones genéricas o apoyarse en un partner especializado. La experiencia demuestra que esta última opción es la más eficiente cuando el partner conoce la banca y aporta tecnología propia.

Un partner especializado en banca, con tecnología propia y sin dependencia de terceros, permite acelerar la adopción de IA sin asumir riesgos innecesarios, evitando dependencias externas y garantizando la adaptación al contexto regulatorio y operativo de cada entidad.

En BBI no se venden herramientas. Se asumen procesos. Se acompaña a las entidades desde la identificación del problema hasta la operación diaria, combinando tecnología, servicios y visión estratégica.

La IA como infraestructura invisible de la banca del futuro

A medio plazo, la verdadera transformación que traerá la Inteligencia Artificial a la banca no será visible para el cliente final. No se percibirá como una nueva funcionalidad ni como un cambio radical en los canales. Será, más bien, una infraestructura invisible, integrada de forma natural en los procesos internos, sosteniendo la operativa diaria sin generar fricción.

Las entidades que avancen en esta dirección no serán necesariamente las que más hablen de IA, sino las que consigan que sus procesos funcionen mejor sin hacer ruido. Que resuelvan reclamaciones con mayor rapidez, que gestionen riesgos con mayor precisión, que reduzcan tiempos operativos sin perder control y que ofrezcan una experiencia de cliente coherente y consistente a lo largo del tiempo.

En este escenario, la IA deja de ser un elemento diferenciador para convertirse en un requisito básico. Igual que hoy nadie cuestiona la necesidad de sistemas core robustos o de controles normativos sólidos, mañana la inteligencia aplicada a los procesos será simplemente parte del estándar operativo.

Por eso, contar desde el inicio con un partner especializado en banca, con tecnología propia y sin dependencia de terceros, no es solo una ventaja competitiva a corto plazo. Es una forma de asegurar que la innovación se convierte en una base sólida sobre la que construir el crecimiento futuro, sin comprometer el control, la calidad ni la confianza.

Una conclusión clara

La banca ya no se pregunta si debe adoptar Inteligencia Artificial. Esa decisión está tomada. La verdadera diferencia estará en cómo y con quién se recorre ese camino. Porque la IA, aplicada sin conocimiento del sector, puede convertirse en una fuente de complejidad. Aplicada con criterio bancario, se transforma en una palanca de eficiencia, control y crecimiento sostenible. BBI representa esa forma de entender la innovación: desde la especialización, la tecnología propia y la experiencia real. Porque en la banca actual, innovar no es experimentar. Es decidir bien.

Autor: Javier Sáez – Director BBI

www.mstholding.com

MST HOLDING patrocina el V Congreso Contact Center 2026, el gran punto de encuentro del sector.

El Congreso Contact Center 2026 volverá a reunir a los principales líderes, directivos y expertos del sector en una cita que ya se ha consolidado como evento de referencia en el ecosistema de la atención al cliente en España. En esta quinta edición, MST HOLDING participará, un año más, como empresa patrocinadora, reafirmando su compromiso con la innovación, la excelencia operativa y el desarrollo de modelos de relación con el cliente sostenibles y orientados al futuro.

Organizado por la Asociación CEX y la Asociación AEERC, el Congreso Contact Center celebra por quinto año consecutivo una jornada diseñada para inspirar a los líderes de la industria, compartir mejores prácticas y fortalecer la transformación de un sector clave para la competitividad empresarial y la experiencia del cliente.

Un evento consolidado como plataforma de conocimiento y transformación

A lo largo de sus cinco ediciones, el Congreso Contact Center ha demostrado ser mucho más que un encuentro sectorial. Se ha convertido en una plataforma única para el intercambio de conocimiento, donde convergen tendencias, tecnologías emergentes y estrategias que impulsan la mejora continua en los modelos de atención al cliente.

La esencia del congreso se mantiene intacta desde su origen: crear un entorno de diálogo abierto y estratégico que invite a los directivos a repensar la relación con el cliente, elevar el nivel del servicio y anticiparse a los retos de un mercado cada vez más exigente, digital y regulado.

En este contexto, la participación de MST HOLDING como patrocinador refuerza su posicionamiento como grupo comprometido con la evolución del sector y con la creación de valor a largo plazo a través de decisiones estratégicas bien fundamentadas.

Bajo el lema “Cuidando nuestros Clientes, cuidando nuestro Futuro”, el evento pone el foco en la importancia de establecer relaciones cercanas, ejercer una escucha activa real y diseñar servicios hiperpersonalizados capaces de responder a las expectativas de un cliente cada vez más informado y exigente.

Este enfoque conecta directamente con la visión de MST HOLDING, que entiende al cliente no solo como receptor de servicios, sino como eje central de la estrategia empresarial y palanca de crecimiento sostenible.

El papel de MST HOLDING en la evolución del ecosistema Contact Center

El patrocinio de MST HOLDING en esta quinta edición del Congreso Contact Center responde a una convicción clara: el futuro del crecimiento empresarial pasa por una gestión excelente de la relación con el cliente, apoyada en la tecnología, pero siempre con una visión humana y estratégica.

Desde MST HOLDING se apuesta por modelos de negocio que integran innovación, eficiencia y cercanía, entendiendo que la transformación digital solo tiene sentido cuando mejora la experiencia del cliente y genera impacto positivo en las organizaciones.

Participar activamente en un foro de estas características permite a MST HOLDING contribuir al debate sectorial, compartir visión estratégica y aprender de otros actores clave, en un entorno diseñado para impulsar decisiones informadas y sostenibles.

Un espacio para repensar el futuro de la atención al cliente

El Congreso Contact Center 2026 se presenta, una vez más, como un espacio privilegiado para reflexionar sobre el futuro de la atención al cliente en un contexto marcado por la digitalización acelerada, la inteligencia artificial y la creciente complejidad normativa.

Más allá de las tendencias tecnológicas, el evento pone el acento en la responsabilidad de las organizaciones a la hora de construir relaciones de confianza, transparentes y duraderas con sus clientes. Una visión que conecta plenamente con la filosofía de MST HOLDING y su apuesta por un crecimiento responsable y orientado al largo plazo.

El 26 de febrero de 2026, Madrid volverá a ser el punto de encuentro de quienes entienden que cuidar al cliente es cuidar el futuro de las organizaciones. Un futuro que se construye hoy, a través de decisiones estratégicas, innovación responsable y una visión centrada en las personas.

www.mstholding.com

Human + Tech: la combinación que impulsa la próxima generación de servicios BPO

Durante años, la inteligencia artificial se miró con desconfianza. Era el símbolo de una amenaza latente, un futuro donde las máquinas desplazarían a las personas. Pero ese debate ya pertenece al pasado. Hoy, la verdadera cuestión no es si la tecnología sustituirá al talento humano, sino cómo ambos pueden combinarse para generar un valor que ninguno alcanzaría por separado.

El sector de la experiencia de cliente está viviendo ese punto de inflexión. El modelo tradicional de Business Process Outsourcing (BPO) —centrado en la eficiencia, el coste y la estandarización— ha cumplido su función. Pero ya no basta con ser eficientes; ahora hay que ser relevantes. La competencia no está en ejecutar más rápido, sino en pensar mejor.

El término Knowledge Process Outsourcing (KPO) se acuñó en 2003, pero el sector no estaba preparado para asumirlo. Faltaban datos, herramientas accesibles y talento con capacidad analítica. Dos décadas después, el contexto ha cambiado: la madurez digital, la automatización y la inteligencia artificial permiten dar ese salto. La oportunidad ya no está en gestionar procesos, sino en extraer conocimiento.

El KPO no es un cambio de siglas, es un cambio de mentalidad. Supone pasar de medir productividad a medir impacto, de ejecutar tareas a construir inteligencia. En este modelo, el agente deja de ser un operador para convertirse en un profesional del conocimiento. Su papel ya no consiste en responder, sino en interpretar y proponer.

La tecnología actúa como soporte a la decisión: analiza millones de datos, detecta patrones, sugiere caminos. Pero sigue siendo la persona quien aporta el contexto, la sensibilidad y el criterio. Esa combinación permite entender mejor al cliente, anticipar sus necesidades y actuar con precisión. Lo que antes era intuición, ahora se traduce en conocimiento accionable.

Las empresas que avanzan hacia este modelo no gestionan “centros de atención”, sino centros de valor añadido. Espacios donde cada interacción suma, donde el dato se convierte en aprendizaje y el aprendizaje en ventaja competitiva. El profesional que trabaja ahí ya no mide su desempeño en contactos atendidos, sino en conocimiento generado.

Un ejemplo claro lo vemos en muchas compañías que han completado procesos profundos de automatización —bots, autoservicio, inteligencia conversacional— y han descubierto que lo que queda, precisamente, es lo más valioso. Tras automatizar lo automatizable, permanece una capa de gestión que no puede delegarse en la máquina: la que exige criterio, empatía y comprensión real del negocio. Esa es la frontera del valor.

Este salto también exige una transformación interna profunda. No se trata de comprar tecnología, sino de formar talento y rediseñar liderazgo. El directivo que sigue gestionando por volumen se está quedando atrás. Hoy, el liderazgo consiste en conectar tecnología, personas y propósito. En pasar del control a la orquestación.

El avance del BPO al KPO no es teórico; ya está ocurriendo. Las organizaciones que entienden que la experiencia de cliente es una fuente de conocimiento están cambiando su estructura de valor. Y quienes no lo hagan quedarán fuera de juego. El mercado se está polarizando: entre quienes siguen gestionando contactos y quienes gestionan inteligencia.

La tecnología seguirá acelerando el cambio, pero la verdadera ventaja competitiva seguirá siendo humana: la capacidad de analizar, comprender y decidir con criterio. La IA amplía el alcance, pero no sustituye la visión.

El futuro del sector pertenece a los que sepan equilibrar eficiencia tecnológica con comprensión humana. A los que conviertan cada dato en decisión y cada interacción en aprendizaje.

Porque el nuevo estándar ya está definido: no habrá lugar para quienes solo procesen tareas. En esta liga solo jugarán quienes sean capaces de sumar valor real.

Human + Tech no es una tendencia. Es la fórmula operativa de las empresas que han entendido que la tecnología libera tiempo, pero el conocimiento es lo que lo justifica.

Autora: Jessica Barceló – CEO MST HOLDING

www.mstholding.com

FITUR Madrid 2026: el turismo se reencontró en IFEMA MADRID y MST Holding acompañó la experiencia

IFEMA MADRID volvió a situarse en el centro del turismo mundial con la celebración de FITUR 2026, la Feria Internacional de Turismo. Reconocida como una de las citas más relevantes del sector a nivel global, FITUR representó un espacio clave para el encuentro entre destinos, empresas, instituciones y profesionales que buscaron impulsar el desarrollo de la industria turística en un contexto cada vez más exigente y competitivo.

En su 46ª edición, FITUR reunió a más de 10.000 empresas (967 expositores titulares) de 161 países y consolidó su papel como plataforma estratégica para la generación de negocio, el intercambio de conocimiento y la identificación de tendencias que marcarían el futuro del turismo. La feria concluyó con un balance positivo, reafirmando su liderazgo internacional y revalidando su capacidad de convocatoria al superar ligeramente los 255.000 visitantes en sus cinco jornadas, entre profesionales del sector y público general, lo que dio muestra de su enorme impacto y complejidad organizativa.

Una feria de alcance global y alta exigencia operativa

FITUR no fue únicamente un escaparate de destinos turísticos. Fue un entorno de alta intensidad operativa en el que confluyeron miles de profesionales, múltiples idiomas, distintos perfiles de visitantes y una enorme demanda de información, atención y soporte en tiempo real.

A lo largo de la feria se desarrollaron foros profesionales, encuentros B2B, conferencias especializadas y espacios dedicados a la innovación, la sostenibilidad y la transformación digital del turismo. Todo ello exigió una coordinación precisa y una experiencia de atención al usuario alineada con la magnitud y el prestigio internacional del evento.

En este contexto, la calidad de la atención, la rapidez en la gestión de consultas y la capacidad de absorber grandes volúmenes de interacciones se convirtieron en factores críticos para el éxito de la feria.

MST Holding: afrontando el reto de un servicio de gran volumen

Para MST Holding, FITUR 2026 supuso un reto operativo de primer nivel y una oportunidad para demostrar su capacidad como proveedor especializado de servicios de contact center en entornos de alta demanda. En un momento en el que IFEMA inició su colaboración con MST, este proyecto representó un claro ejemplo de cómo abordar con garantías un servicio de gran volumen y alta visibilidad.

Desde sus plataformas operativas, MST Holding prestó soporte en la atención y gestión de contactos relacionados con la feria, dando respuesta a consultas de expositores, profesionales y visitantes. La diversidad de solicitudes, los picos de demanda y la necesidad de ofrecer información precisa y homogénea convirtieron este servicio en un ejercicio de escalabilidad, organización y excelencia operativa.

La intervención de MST permitió canalizar de forma eficiente miles de interacciones, contribuyendo a que la experiencia de FITUR fuera más fluida, accesible y satisfactoria para todos los públicos implicados.

Capacidad de escalado, control y calidad del servicio

Uno de los principales valores que MST aportó a IFEMA en FITUR 2026 fue su capacidad para dimensionar y adaptar el servicio a un entorno de gran volumen. La planificación de recursos, la formación específica de los equipos y la definición de procesos claros permitieron absorber incrementos significativos de demanda sin comprometer la calidad de la atención.

El modelo de MST combinó tecnología, procesos y personas para garantizar:
• Tiempos de respuesta ajustados incluso en momentos de máxima actividad
• Consistencia en la información ofrecida a través de los distintos canales
• Control operativo y trazabilidad del servicio
• Atención profesional y orientada a la experiencia del usuario

Este enfoque resultó especialmente relevante en una feria como FITUR, donde cada interacción influyó directamente en la percepción del evento y de la marca IFEMA.

Un partner de atención al cliente en un momento clave

La incorporación de MST Holding como proveedor de servicios de contact center se produjo en un momento especialmente significativo, marcado por la creciente complejidad de los eventos internacionales y por la necesidad de ofrecer experiencias cada vez más personalizadas y eficientes.

Más allá de la prestación del servicio, MST actuó como partner de atención al cliente, entendiendo las necesidades de IFEMA y adaptando su modelo a la dinámica específica de un evento de estas características. La capacidad de respuesta, la flexibilidad y la orientación a resultados fueron elementos clave en esta primera etapa de colaboración.

Este enfoque sentó las bases de una relación basada en la confianza operativa, en la aportación de valor y en la capacidad de acompañar a IFEMA en un servicio crítico como es la atención al cliente.

IFEMA y FITUR: un referente internacional

Desde su creación en 1981, FITUR ha evolucionado hasta convertirse en una referencia imprescindible para la industria turística a nivel mundial. Su celebración en IFEMA ha contribuido a posicionar a Madrid como un nodo estratégico del turismo internacional, generando un impacto económico y social significativo y reforzando la proyección global de destinos y empresas.

IFEMA continuó apostando por la excelencia organizativa, la innovación y la mejora continua de la experiencia de expositores y visitantes. En este marco, la externalización de servicios especializados como la atención al cliente se consolidó como un elemento clave para garantizar eficiencia, calidad y escalabilidad.

Mirando hacia el futuro

Con FITUR 2026 como escenario, el sector turístico volvió a poner de manifiesto su capacidad de adaptación, su dinamismo y su vocación global. Para MST Holding, participar en este proyecto supuso asumir con responsabilidad el desafío de operar un servicio de gran volumen en uno de los eventos más relevantes del calendario internacional.

Esta primera colaboración con IFEMA reforzó la posición de MST como proveedor capaz de gestionar entornos complejos, críticos y de alta exposición, aportando estructura, control y orientación a la experiencia del usuario. Desde MST Holding afrontamos este reto con compromiso y visión de futuro, convencidos de que la excelencia operativa y la capacidad de adaptación son claves para acompañar a nuestros clientes en proyectos de gran escala como FITUR y para seguir generando valor en cada interacción.

www.mstholding.com

MST Holding: 2025 un año de consolidación, innovación y reconocimiento

Cerramos 2025 con la sensación de haber dado pasos firmes hacia la consolidación de MST Holding como un grupo que combina tecnología, expertise y vocación de servicio. Durante el año hemos reforzado nuestras capacidades operativas, ampliado la oferta de valor hacia sectores estratégicos —con especial foco en banca y servicios internacionales— y recibido reconocimientos que validan nuestro modelo: humano, multicanal y cada vez más potenciado por la inteligencia artificial y la especialización vertical.

Transformación reconocida: premios y distinciones

El precedente ya lo marcamos a finales de 2024, cuando obtuvimos el Bronce en los European Contact Centre & Customer Service Awards (ECCCSA), un hito que reafirmó nuestro enfoque de transformación estratégica junto a nuestros clientes.

Durante 2025 hemos dado un salto aún mayor.
No solo hemos sido finalistas en tres categorías de los ECCCSA, reforzando nuestra posición como compañía innovadora, orientada a la excelencia y con una relación sólida con nuestros partners, sino que además hemos conseguido uno de los reconocimientos más relevantes del año:

🏆 Silver Award junto a Costa Cruceros en categoría Best Employee Experience

Este premio representa un aval inequívoco a nuestra apuesta por el talento, el bienestar de los equipos y la creación de entornos de trabajo motivadores.
El proyecto desarrollado con Costa Cruceros demuestra que cuando se alinean cultura, liderazgo, innovación y cuidado por las personas, el impacto es extraordinario tanto en la satisfacción del empleado como en la experiencia final del cliente.

Este logro sitúa a MST Holding como un referente europeo en iniciativas que potencian la experiencia del empleado y el rendimiento operativo.

Estos reconocimientos consolidan nuestra posición en la industria y subrayan la robustez de nuestro modelo de servicio.

Nuevas unidades y especialización sectorial

Uno de los hitos del año ha sido la consolidación de la unidad BBI (Business Banking Innovation), orientada a acompañar a entidades financieras con servicios especializados que combinan conocimiento sectorial, procesos seguros y equipos altamente capacitados. Esta unidad refleja nuestra apuesta por soluciones verticales que integran talento, tecnología y conocimiento del sector.

Innovación aplicada: IA y herramientas comerciales

Durante 2025 hemos seguido integrando soluciones de inteligencia artificial que amplifican la capacidad de nuestros agentes: asistentes de ventas, orquestación en tiempo real y analítica avanzada que optimiza campañas de outbound, retención y experiencia de cliente. Estas herramientas permiten ofrecer interacciones más ágiles, personalizadas y efectivas, sin perder el componente humano que caracteriza a MST Holding.

Talento, cultura y reconocimiento interno

El reconocimiento al talento ha sido otra constante. Este año, nuestros proyectos internos de motivación y refuerzo positivo han sido valorados externamente, mostrando que nuestra cultura organizativa basada en compromiso, colaboración y excelencia es también apreciada por la industria.

Presencia internacional y colaboración con clientes

Hemos mantenido una presencia activa en los grandes foros del sector, tanto nacionales como internacionales, mostrando nuestras soluciones y recogiendo tendencias. Los proyectos realizados con clientes han generado mejoras tangibles en KPIs de satisfacción, eficiencia y resolución en el primer contacto, consolidando relaciones de confianza y generando casos de éxito replicables en nuevos contratos.

Sostenibilidad, cumplimiento y seguridad

El cumplimiento normativo y la protección de datos han seguido siendo pilares innegociables. Durante el año se han reforzado certificaciones, controles y protocolos (incluyendo PCI‑DSS y RGPD en funciones críticas), garantizando operaciones seguras y fiables para nuestros clientes, muchas veces en sectores altamente regulados.

Mirando a 2026: prioridades y propósito

Nuestro propósito permanece inalterable: combinar tecnología puntera y talento comprometido para ofrecer experiencias memorables a los clientes y un crecimiento sostenible y responsable.

………cerramos el año

Si hay una conclusión para este cierre de año es que el éxito de MST Holding en 2025 no es fruto de una acción aislada, sino del trabajo acumulado de equipos, clientes y socios que han apostado por la innovación con criterio. Agradecemos la confianza de clientes y colaboradores y seguiremos invirtiendo en personas, procesos y tecnología para que 2026 sea, una vez más, un año de servicio excelente y expansión responsable.

www.mstholding.com

MST Holding y Costa Cruceros conquistan el Silver Award en los ECCCSA: un reconocimiento al trabajo bien hecho y al poder de las personas

El pasado 25 de noviembre viajamos a Londres con la maleta cargada de ilusión, expectativas y esa mezcla de emoción y nervios que solo se siente cuando estás a punto de vivir un momento realmente especial. La cita era ni más ni menos que la gala de los European Contact Centre & Customer Service Awards (ECCCSA), los premios más prestigiosos de Europa en el ámbito de la atención al cliente y la experiencia del usuario. Sabíamos que estar entre los finalistas ya era un logro enorme, una señal de que nuestro trabajo —y el de nuestros partners— está marcando la diferencia. Pero lo que no imaginábamos era que volveríamos a casa con un silver award junto a uno de nuestros aliados más queridos: Costa Cruceros en la categoría Best Employee Experience.

Este reconocimiento no solo celebra un proyecto, sino una forma de trabajar. Es la confirmación de que cuando las empresas apuestan de verdad por las personas, se construyen relaciones más sólidas, equipos más comprometidos y experiencias de cliente más memorables. Porque no hay excelencia en la CX sin una gran Employee Experience detrás.

Un viaje con un destino claro: transformar la experiencia de las personas

Cuando emprendimos este viaje con Costa Cruceros, teníamos muy claro nuestro propósito: crear un entorno de trabajo donde cada agente se sintiera valorado, escuchado y acompañado, tanto profesional como emocionalmente. El proyecto nació para fortalecer el bienestar del equipo, mejorar los procesos internos y elevar la calidad de la interacción entre marca y cliente. Con el tiempo, esta colaboración se ha convertido en un ejemplo de cómo la confianza, la comunicación constante y la visión compartida pueden transformar resultados y generar un impacto real.

En MST Holding llevamos más de tres décadas demostrando que la atención al cliente es un sector de personas, y este premio reafirma esa convicción. La tecnología impulsa, los procesos ordenan, pero son las personas quienes emocionan, fidelizan y construyen relaciones duraderas.

La magia de un proyecto hecho por y para personas

La categoría Best Employee Experience valora iniciativas que ponen el foco en la mejora integral de la experiencia de los equipos. Un reto enorme en un sector tan dinámico, exigente y cambiante como el Contact Center. Junto a Costa Cruceros desarrollamos acciones que marcaron la diferencia:

  • Programas de onboarding renovados para que cada incorporación se sintiera arropada desde el primer día.
  • Procesos de formación dinámicos, orientados a reforzar habilidades, generar confianza y potenciar la excelencia en la interacción con el cliente.
  • Acciones de reconocimiento y motivación, desde dinámicas internas hasta mensajes personalizados que celebran logros individuales y colectivos.
  • Espacios de escucha activa, clave para identificar necesidades, potenciar mejoras y construir un clima de trabajo honesto y colaborativo.
  • Optimización continua de herramientas y flujos de trabajo, facilitando que los agentes trabajen de manera fluida y eficiente.

El resultado fue un ecosistema más humano, más saludable y más conectado. Un equipo que no solo atiende, sino que inspira. Que no solo resuelve, sino que crea experiencias excepcionales. Este premio de Plata reconoce ese esfuerzo y esa evolución.

Un logro compartido con grandes aliados

Este año viajamos a Londres con la alegría de estar nominados en tres categorías distintas junto a partners excepcionales:

Costa Cruceros – Best Employee Experience
Brother Europe International – Best Multilingual Customer Service
Hitachi Energy – Most Effective Management of Peak Demand

Cada una de estas nominaciones representó un motivo más para celebrar. Porque si algo define a MST Holding es nuestra capacidad de construir relaciones a largo plazo y de trabajar mano a mano con las marcas para alcanzar sus objetivos. Ver cómo estas colaboraciones también brillan en un escenario internacional confirma que vamos en la dirección correcta.

Sin embargo, el premio junto a Costa Cruceros tuvo un sabor especialmente emotivo. No solo por el reconocimiento en sí, sino por lo que simboliza para nosotros como empresa y para todo el equipo que forma parte del proyecto.

El jurado destacó la coherencia y solidez de nuestro enfoque: una selección cuidada, un desarrollo continuo, iniciativas profundas de bienestar y una colaboración muy cercana con el cliente. Pero más allá de los procesos, este reconocimiento premia algo más profundo: una forma de entender nuestro negocio.

El poder de un equipo unido

En MST Holding sabemos que los logros no son casualidad. Son el fruto del trabajo constante, del compromiso colectivo y del amor por lo que hacemos. Detrás de este premio hay muchas personas: agentes, formadores, coordinadores, responsables de calidad, líderes operativos, soporte tecnológico, talento humano… Y también hay valores: humildad, respeto, esfuerzo, cercanía y un profundo sentido de responsabilidad.

Este reconocimiento es de todos ellos. Porque cada interacción, cada llamada, cada detalle suma. Y cuando se trabaja desde la pasión, el resultado se nota.

Un impulso para seguir creciendo

Ganar la Plata junto a Costa Cruceros nos llena de orgullo, pero también nos impulsa a seguir innovando, creando y mejorando. La experiencia de empleado es un pilar estratégico para MST Holding, y este premio refuerza nuestro compromiso con la mejora continua y con seguir siendo un referente en la gestión de personas y en la construcción de entornos laborales positivos.

Nuestro objetivo no es solo ofrecer un servicio excelente, sino crear experiencias que dejen huella tanto en los clientes como en los equipos que las hacen posibles.

Un reconocimiento que va más allá del premio

Este logro también refleja algo fundamental: que la industria del Contact Center está evolucionando hacia un modelo donde las personas vuelven a ocupar el centro. Donde se valora la conexión emocional, el bienestar, el apoyo interno y el impacto real que una buena experiencia de empleado tiene en la satisfacción del cliente.

En un sector cada vez más automatizado, más digital y más veloz, este premio demuestra que la humanidad sigue siendo el motor de la excelencia.

Además, este Silver Award se suma al Bronze Award obtenido en 2024 en “Most Effective Strategic Transformation”con nuestro cliente Brother, fortaleciendo una trayectoria ya consolidada de mejora continua, excelencia y visión de largo plazo en nuestros servicios de CX y BPO.

Gracias, Costa Cruceros

No podemos cerrar este artículo sin agradecer a Costa Cruceros su confianza, su visión conjunta y su apuesta continua por el valor humano. Trabajar juntos ha sido, y es, un privilegio. Y este premio es la prueba de que cuando dos equipos reman en la misma dirección, se consiguen cosas extraordinarias.

Lo que viene ahora

En MST Holding vamos a seguir haciendo lo que mejor sabemos hacer: acompañar, mejorar, escuchar y transformar. Este premio es un hito, pero también un punto de partida hacia nuevos proyectos, nuevas metas y nuevas historias de éxito.

La noche en Londres fue inolvidable, pero lo mejor de todo es que forma parte de un camino que continúa y que promete mucho más.

Y, por supuesto… gracias a todos vosotros

Gracias a los que formáis parte de MST Holding.
Gracias a los que confiáis en nosotros.
Gracias a los que nos acompañáis en cada nuevo reto.
Gracias a los que celebráis nuestros éxitos.

Este premio es vuestro también.

Porque cuando el trabajo se hace con pasión, con humildad y con equipo…
las cosas buenas terminan llegando.

Y este award junto a Costa Cruceros es la prueba de ello.

www.mstholding.com

Compartimos la visión de MST Holding sobre la evolución del BPO al KPO en Expo Relación Cliente 2025

Durante Expo Relación Cliente 2025, organizado por IFAES, se celebró la mesa redonda “De BPO a KPO (Knowledge Process Outsourcing) para convertirse en un partner de experiencia”.

Entre los ponentes, queremos destacar la intervención de Jessica Barceló, CEO de MST Holding, quien ofreció una mirada inspiradora sobre cómo las compañías del sector están evolucionando hacia modelos basados en conocimiento, tecnología y propósito humano.

“El cambio no es solo operativo, es cultural”

Jessica explicó cómo MST Holding ha pasado de ser una organización intensiva en personas a una compañía donde tecnología, analítica y talento especializado conviven para impulsar la transformación de sus clientes.

“La creación de un ecosistema donde talento, tecnología y analítica se integran para impulsar las capacidades de nuestros clientes es el verdadero eje del cambio”, señaló.

Para Barceló, la clave está en la consistencia:

“La confianza se gana con transparencia y coherencia. En MST trabajamos sobre tres pilares: consistencia en los recursos, en la tecnología y en el delivery.”

Del dato al valor

La directiva compartió ejemplos de cómo MST está aplicando modelos de inteligencia artificial propia en sectores como el farmacéutico y el bancario, logrando mejoras de rendimiento de hasta un 40 %.

“Nuestra ventaja es que la tecnología es propia, lo que nos permite garantizar trazabilidad, fiabilidad y cumplimiento normativo”, explicó.

Más allá de la eficiencia, el propósito es convertir el dato en conocimiento útil, capaz de generar decisiones inteligentes y mejorar la experiencia del cliente.

Tecnología con empatía

Jessica insistió en que la tecnología no sustituye el valor humano, sino que lo amplifica:

“La empatía, la lectura emocional del cliente y la interpretación de contextos seguirán siendo insustituibles.”

Por eso, MST impulsa la figura del consultor de experiencia, un perfil que combina pensamiento analítico y sensibilidad humana para aportar valor estratégico en cada interacción.

España, referente del KPO europeo

En la parte final de la mesa, Barceló reivindicó el papel de España como hub de conocimiento y confianza en el ámbito del KPO.

“Contamos con una cultura de cumplimiento, estabilidad económica y un talento preparado. Pero necesitamos seguir invirtiendo en formación tecnológica y digital.”

Defendió la importancia del reskilling y la colaboración entre empresas, universidades y administraciones para afrontar el futuro con garantías.

Hacia un modelo de conocimiento compartido

Jessica cerró su intervención con una idea que resume la esencia del nuevo paradigma:

“El verdadero cambio no está en lo que hacemos, sino en cómo lo hacemos. De proveedores a socios. De tareas a valor. De ejecución a conocimiento.”

Una reflexión final

La mesa redonda dejó claro que el sector ha entrado en una nueva etapa: la del conocimiento compartido, la colaboración y la inteligencia aplicada.

Las aportaciones de los distintos ponentes —desde la experiencia operativa de Ilunion hasta la visión tecnológica de Zelenza o la perspectiva estratégica de Atento— coincidieron en un punto esencial: la evolución del BPO al KPO no es una moda, sino una transformación estructural que redefine cómo las empresas crean valor junto a sus clientes.

El debate fue, en definitiva, una muestra del momento de madurez que atraviesa la industria: un sector que ya no solo ejecuta, sino que piensa, analiza, co-crea y acompaña. Y esa evolución —como se vio en Expo Relación Cliente 2025— ya está en marcha.

www.mstholding.com

Salir de la versión móvil